El sábado 28 de febrero, la Fuerza Aérea de Israel, coordinada con activos de la Agencia Federal de Inteligencia de EE.UU., lanzó una campaña de ataques aéreos sobre zonas militares de Irán. Se definió como "Operación Furia Épica" para resaltar su magnitud estratégica y se dio a conocer a través de comunicados oficiales en redes sociales. La acción culminó con la muerte de al menos siete altos cargos del régimen, según fuentes de l’aeródromos y de la propia rama de defensa iranií.
Los oficiales fallecidos incluyeron a Ali Shamkhani, ex ministro de Defensa y asesor de Alí Jamenei en asuntos de seguridad; Mohammad Pakpour, comandante de la Guardia Revolucionaria que dirigido el sistema de disparo estratégico contra Israel; Saleh Asadi, director de la Inteligencia de las Fuerzas Aéreas; Mohammed Shirazi, jefe del despacho militar del líder supremo; Aziz Nasirzadeh y Reza Mozaffari‑Nia, ambos dirigentes del Servicio de Producción de Navegación y Defensa (SPND) vinculado con misiles y armas nucleares; y Hossein Jabal Amelian, director de la organización de investigación en defensa. Cada uno de estos cargos tenía una influencia relevante en la articulación de la política militar y estratégica del país.
Más allá de la pérdida de personal, la operación alteró la postura de seguridad de Irán. Con Shamkhani y Pakpour muertos, se eliminan líderes claves del programa nuclear y de la supervisión del desarrollo de armas nucleares y químicas, lo que deja al régimen con una brecha en la coordinación de sus programas de missiles de largo alcance. Los equipos de inteligencia y de defensa se ven forzados a reestructurar su mando, mientras que plantas militares en zonas estratégicas quedan vulnerables a consideraciones de contramedidas.
La noticia provocó una respuesta inmediata a nivel internacional. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó la acción como "actos agresivos de un régimen colonizador", mientras que Estados Unidos y Israel promocionaron la operación como un "actuación defensiva contra amenazas nucleares". Por su parte, la Unión Europea expresó preocupación por la escalada militar sin precedentes y apeló a una conversación diplomática para evitar un conflicto mayor.
En el ámbito económico, los mercados de petróleo y los instrumentos derivados se vieron influenciados por la incertidumbre. Los precios del crudo bruto se estabilizaron en un rango más bajo durante las primeras horas de la reacción, mientras que los mercados de valores orientales y de materias primas mostraron volatilidad en torno a las expectativas de nuevas sanciones y la posibilidad de interferir en la cadena de suministro. Los analistas de los bancos centrales sugieren vigilar la potencial reorganización territorial y la movilización de recursos para los programas de defensa, factores que podrían alterar la demanda de metales y componentes de alta tecnología.
Fuente: https://www.abc.es/internacional/altos-cargos-iran-muerto-ataque-israel-eeuu-20260228230625-nt.html
Fuente: Los altos cargos de Irán que han muerto en el ataque de Israel y EE.UU.
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