Una barrera natural convertida en frontera militar
El río Litani, situado a unos 30 kilómetros al norte de la frontera entre Israel y Líbano, ha sido históricamente el límite geográfico fijado por la Resolución 1701 de la ONU para una zona desmilitarizada. Sin embargo, tras el reinicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo —desatadas tras el ataque israelí que acabó con la vida del líder supremo iraní Ali Khamenei—, Israel ha decidido transformar este accidente geográfico en una barrera física infranqueable.
La estrategia de Tel Aviv se basa en la premisa de que Hezbolá utiliza estos pasos para el traslado de armamento pesado y lanzaderas hacia el sur, desde donde se realizan ataques contra el norte de Israel.
Desarrollo: El colapso de las comunicaciones en el sur
Durante las últimas 48 horas, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han completado la demolición de los cinco puentes principales que cruzan el Litani. Entre las infraestructuras destruidas destaca el puente de Qasmiya, un nodo vital en la carretera costera que conectaba la ciudad de Tiro con el resto del país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció oficialmente que el control de las FDI se extenderá ahora por toda la región meridional hasta la ribera del río. Esta operación de «aislamiento» se complementa con la demolición de viviendas en las aldeas libanesas situadas en la línea de contacto, aplicando una táctica de tierra quemada que el propio mando militar ha comparado con las incursiones en Gaza.
Declaraciones clave
Desde un centro de mando militar, el ministro Israel Katz fue tajante sobre el futuro de la región:
«Los cinco puentes sobre el Litani que eran utilizados por Hezbolá para el paso de terroristas y armas han sido volados. El Ejército controlará los puentes restantes y la zona de seguridad hasta el río. El principio es claro: si hay terrorismo y misiles, no habrá ni casas ni residentes».
Por su parte, el presidente libanés, Joseph Aoun, condenó la destrucción de la infraestructura civil, calificándola como un «preludio de una invasión terrestre total» y denunciando que la medida bloquea el acceso de ayuda humanitaria a miles de civiles que aún permanecen atrapados en los distritos de Tiro, Bint Jbeil y Marjayoun.
«La destrucción de los puentes del Litani es un intento de aislar el sur y asfixiar a su población civil bajo el pretexto de la seguridad».
Impacto y consecuencias humanas
La situación sobre el terreno es crítica. Según datos del Ministerio de Salud del Líbano y organismos internacionales:
- Víctimas: Desde el 2 de marzo, se contabilizan más de 1.040 muertos y cerca de 3.000 heridos.
- Desplazamiento: Más de un millón de personas han abandonado sus hogares. La orden de evacuación israelí afecta ahora a todo el territorio al sur del Litani.
- Aislamiento: La destrucción de los puentes imposibilita el suministro de alimentos, medicinas y combustible, dejando a las localidades del sur en una situación de autarquía forzada.
Información adicional: El «Modelo Gaza»
Analistas militares señalan que Israel está replicando la estrategia utilizada en Rafah y Beit Hanoun. Esto implica no solo el control militar del terreno, sino la eliminación sistemática de cualquier estructura que pueda servir de refugio o base operativa, lo que sugiere que la ocupación o el control de esta «zona de seguridad» será de carácter prolongado.
Dato Clave: Los cinco puentes dinamitados eran las únicas rutas asfaltadas de alta capacidad que conectaban el sur de Líbano con Beirut y el valle de la Becá.
Advertencia de la ONU: La FINUL (misión de paz de la ONU) permanece en sus puestos, pero su capacidad de movimiento se ha visto gravemente reducida por la destrucción de las carreteras.
