Escalada de tensión en el Estrecho
El Consejo de Defensa de Irán elevó el tono de la confrontación este 23 de marzo de 2026, asegurando que cualquier intento de incursión enemiga en sus territorios insulares provocará el despliegue de diversos tipos de minas navales. Esta advertencia no solo implica el cierre del estrecho de Ormuz, sino la parálisis total de la navegación en todo el golfo Pérsico, una arteria vital por la que transita aproximadamente el 20% de las exportaciones globales de crudo.
Las autoridades iraníes señalaron que, de concretarse este escenario, el área quedaría bloqueada por «largos periodos», y la responsabilidad recaería exclusivamente sobre la «parte agresora». Según Teherán, solo los países considerados «no hostiles» podrían coordinar su tránsito bajo supervisión iraní.
El factor Jarg: El detonante del conflicto
El punto crítico de esta nueva crisis es la isla de Jarg, que alberga la mayor terminal de exportación de petróleo de Irán. Recientes declaraciones del secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, indicaron que la administración de Donald Trump mantiene «sobre la mesa» la opción de enviar tropas para asegurar esta infraestructura clave.
Esta postura estadounidense se suma a un ultimátum lanzado por el presidente Trump el pasado sábado, en el cual dio un plazo de 48 horas a Irán para reabrir totalmente el estrecho de Ormuz. De no cumplirse, el mandatario amenazó con «arrasar» las centrales eléctricas del país, empezando por las de mayor capacidad.
«Cualquier intento del enemigo de atacar las costas o islas iraníes provocará el minado de todas las vías de acceso en el golfo Pérsico con minas navales y flotantes». — Consejo de Defensa de Irán
Desarrollo de la noticia y operaciones militares
Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, el conflicto ha escalado rápidamente. Durante la madrugada de este lunes, se reportaron intensos bombardeos sobre infraestructuras en Teherán y ataques contra plantas de producción de drones. Por su parte, Irán ha respondido con ataques hacia instalaciones nucleares en Israel, como la central de Dimona, y ha amenazado con golpear el 80% de la infraestructura energética de los países aliados de EE. UU. en la región si la ofensiva continúa.
«La totalidad del golfo Pérsico se encontraría en una situación similar al estrecho de Ormuz; quedaría prácticamente bloqueado por un largo periodo». — Portavoz militar iraní
Impacto económico y consecuencias globales
La posibilidad de un minado masivo ha generado pánico en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent ya se sitúa por encima de los 100 dólares por barril, lo que representa un incremento superior al 50% desde que comenzó la guerra. Expertos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) advierten que esta crisis podría superar en gravedad a los choques petroleros de la década de 1970, dado el riesgo de un desabastecimiento prolongado.
- Países afectados: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait han reportado ataques en sus territorios y temen por la seguridad de sus plantas desalinizadoras y eléctricas.
- Logística naval: El tráfico de buques cisterna se ha reducido drásticamente, obligando a las navieras a buscar rutas alternativas mucho más costosas o a paralizar sus operaciones en la zona.
«Si la guerra dura un mes más, no tendremos misiles. Estamos en un punto de inflexión global». — Advertencia de la industria de defensa europea
