El tesoro de la Colección Gelman
La polémica se centra en la Colección Gelman-Santander, uno de los acervos privados más importantes de arte mexicano del siglo XX. El conjunto incluye unas 160 piezas, con obras maestras de Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo. Tras ser adquirida en 2023 por la familia Zambrano, el Banco Santander anunció un acuerdo para gestionar y exhibir estas obras en su nuevo centro cultural en Santander, España.
Sin embargo, el anuncio ha despertado alarmas en México debido a que diez de las pinturas de Frida Kahlo ostentan el grado de «Monumento Artístico» desde 1984. Esta figura legal prohíbe explícitamente que las obras abandonen el territorio mexicano de forma permanente, permitiendo únicamente salidas temporales bajo estrictos protocolos de repatriación gestionados por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Desarrollo: Una «presencia permanente» bajo sospecha
El detonante de la protesta fue una serie de declaraciones de directivos del centro Faro Santander, quienes calificaron la estancia de la colección en España como una “presencia permanente, pero dinámica”. Estas palabras, sumadas a la descripción de la ley de patrimonio mexicana como «flexible», indignaron a la comunidad cultural, que ve en este lenguaje un intento de eludir el retorno de las piezas.
La carta, firmada por historiadores como Francisco Berzunza y curadores como Gabriela Mosqueda, exige claridad sobre los permisos de exportación. Según los documentos que han trascendido en las últimas 48 horas, el contrato inicial estipula que la colección estará bajo cargo español entre junio de 2026 y septiembre de 2030, con posibilidad de prórrogas indefinidas.
«Estamos ante un bloqueo a las colecciones privadas para que no salgan del país; si estas obras no vuelven, se perdería una parte fundamental de la historia de México.»
Declaraciones y respuesta del Gobierno Mexicano
Ante la presión social, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este domingo que el deseo del Gobierno es que el patrimonio permanezca en el país. Por su parte, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, ha tratado de calmar los ánimos afirmando que «la colección no se ha vendido» y que el compromiso es que las obras retornen a México en el año 2028.
Banco Santander también emitió un comunicado urgente enfatizando que el acuerdo «no implica bajo ninguna circunstancia la adquisición de la colección ni su salida definitiva», y que se cumplirán rigurosamente todos los plazos de exportación temporal marcados por la ley.
Impacto: La identidad nacional frente a la globalización del arte
Para los expertos, el conflicto trasciende lo legal para entrar en lo identitario. Los críticos sostienen que es «más fácil ver la obra de Frida Kahlo fuera de México que en su propio país», y que permitir que la colección más completa de la artista sea el eje central de un museo extranjero durante años vacía de contenido el patrimonio nacional.
Además, el sector cultural teme que este caso siente un precedente peligroso que facilite la salida de otras colecciones privadas protegidas, debilitando la capacidad del INBAL para custodiar el legado de los grandes muralistas y pintores de la nación.
«La ley no es flexible cuando se trata de tesoros nacionales; el INBAL debe priorizar la exhibición de estas obras en México antes que en el extranjero.»
Información adicional: El recorrido previo al viaje
Como parte de los esfuerzos por mitigar la controversia, el Ministerio de Cultura anunció que 68 obras de la colección, incluyendo diez óleos icónicos de Kahlo, se exhibirán en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México hasta el 17 de mayo de 2026. Esta será la última oportunidad para el público mexicano de ver las piezas antes de su previsto traslado a Santander este verano, un viaje que ahora pende de la presión ejercida por el mundo del arte.
«La movilización de los 400 intelectuales busca poner un cerrojo definitivo a lo que consideran un ‘exilio artístico’ injustificado.»
Nota editorial: El colectivo «Defensa de la Colección Gelman» ha anunciado que, de no recibir copias de los permisos oficiales de exportación en los próximos días, elevarán su queja ante organismos internacionales de protección del patrimonio.
