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Supervivencia en el infierno azulgrana
Nadie dijo que el camino a la final de la Copa del Rey 2026 fuera a ser un paseo. El Atlético de Madrid ha sellado hoy su billete para el partido por el título en Sevilla, pero lo ha hecho tras vivir 95 minutos de auténtico terror. El FC Barcelona, espoleado por un estadio volcado, creyó en la remontada desde el primer minuto y se quedó a las puertas de igualar el contundente 4-0 que los rojiblancos traían del Metropolitano.
El vendaval de Hansi Flick
Desde el pitido inicial, el plan del Barça fue claro: asfixia total. Marc Bernal, convertido en la gran revelación de esta eliminatoria, abrió la lata antes del descanso con un disparo seco que batió a Juan Musso. El Atleti, irreconocible y hundido en su propia área, vio cómo el fantasma de las grandes remontadas culés empezaba a sobrevolar el Camp Nou.
En la reanudación, el drama se intensificó. Un penalti provocado por Lamine Yamal y transformado por Raphinha puso el 2-0. Solo diez minutos después, nuevamente Bernal cazó un rechace en el área para firmar el 3-0. Con media hora por delante y el global 3-4, el equipo de Simeone estaba "grogui", achicando balones como podía ante un Barça que olía la sangre.
Musso y el palo: Los aliados del Cholo
El tramo final fue un monólogo azulgrana. El Atlético renunció por completo al ataque, limitándose a defender el último gol de renta con uñas y dientes. En el minuto 92, el Camp Nou ya cantaba el cuarto tras un cabezazo de Lewandowski, pero Musso sacó una mano milagrosa sobre la línea de gol que vale una final.
Pese a la derrota por 3-0, el silbatazo final trajo el alivio para una expedición colchonera que regresa a Madrid con la clasificación en el bolsillo, pero con muchas heridas que lamer tras verse superados por el fútbol total de los de Flick.*
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