El ministerio del Interior ha declarado la imposibilidad de instaurar el mecanismo de control de pasaportes en el aeropuerto de la capital cordobesa, poniendo fin a una expectativa que había generado en la provincia un debate intenso. Este punto, que se consideraba esencial para que la aeródromo cotice como una puerta internacional al mundo, se ha convertido en un tanto de pólvora entre las autoridades locales y los actores de la economía regional.
El portavoz municipal, Miguel Ángel Torrico, calificó la decisión como un “mazazo” que retrasará el posicionamiento competitivo de Córdoba frente a otros aeropuertos españoles. Argumentó que la falta de infraestructura de control de fronteras de gran importancia para asegurar la llegada y salida de viajeros internacionales, obstaculiza el crecimiento de la cadena de valor turística y afecta negativamente a los negocios que dependen de la conectividad aérea.
La senadora Cristina Casanueva del Partido Popular expresó además su frustración al señalar que el Estado había, en varios documentos, confirmado la realización de estudios para la viabilidad del control. “La respuesta negativa tras un año de proceso es una traición administrativa”, añadió, mientras recalca la necesidad de aclarar las razones subyacentes a la revocación de la medida.
Desde el ámbito empresarial, el presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Antonio Díaz, manifestó su desconcierto ante la noticia. “Córdoba es patrimonio de la humanidad y debe conectar con el mundo económico y cultural de una forma lógica, no la corteja y cierra con la traba de las instalaciones de control”, afirmó. El sector empresarial ha hecho eco de la exigencia de contar con un procedimiento integrado que permita la gestión eficiente de vuelos provenientes de fuera del Espacio Schengen.
El futuro inmediato de la aeródromo se verá condicionada por la circunstancia de que apenas se hubieran preparado las rutas diarias con la certeza de contar con la infraestructura necesaria, y la apertura a posibles compañías aéreas dependientes del control de pasaportes. La promesa de una puerta internacional a nivel de política local podría volver a intentarse, pero exige un diálogo renovado entre el Gobierno de España y el Gobierno regional para establecer un marco de acción sostenible.
Fuente original: Oleada de indignación tras la negativa de Interior al control de pasaportes en el aeropuerto de Córdoba
