El 2 de marzo de 2026, a primeras horas, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos desplegó bombarderos B‑1 en una misión de choque contra instalaciones clave del programa de misiles iraní, operando bajo el nombre operativo "Gambeta de la Tarde". El objetivo declarado del ataque, según el Comando Central, es "destruir sus misiles y arrasar con su industria", una estrategia diseñada para reducir la rapidez con que Irán podría producir y desplegar sistemas balísticos intercontinentales.
El ataque, que cubrió una zona de aproximadamente 120 kilómetros cuadrados en el centro del país, implicó la destrucción de varios complejos de investigación y producción, así como la eliminación de equipos de fabricación de propulsión y sistemas de guía. Se reportó que las sondas de reconocimiento previo indicaron una concentración alta de unidades de radares y bases de autorretrieval de misiles. Los drones satelitales de la campaña, en combinación con la precisión de los armamentos B‑1, encendieron una serie de explosiones que afectaron directamente la infraestructura nuclear y de defensa.
Las reacciones diplomáticas fueron inmediatas. Rusia y China calificaron la operación como un escalón de tensión que podía desencadenar un conflicto regional de amplio alcance, mientras que la Unión Europea expresó su preocupación sobre el contexto de estabilidad en el Golfo Pérsico. En Washington, el Secretario de Defensa afirmó que el ataque buscaba garantizar la seguridad de los aliados y proteger la línea de suministro de petróleo, argumentando que la retención de la infraestructura iraní del programa de misiles beneficiaría la seguridad energética global.
En el plano económico, la acción estadounidense ha generado temores sobre posibles sanciones adicionales y su efecto en el precio del crudo. Los mercados de commodities registraron alzas iniciales de 3,5 % en el Brent, alimentados por el temor a interrupciones en la cadena de suministro. Los analistas financieros sostienen que la reducción de la producción de misiles puede limitar la capacidad de Irán de ejercer presión sobre países con intereses estratégicos en la región, reduciendo, teóricamente, los costes asociados a la inseguridad energética.
Expertos en seguridad internacional concluyen que la operación marca un punto de inflexión: la prueba de la capacidad logística y la determinación política de Estados Unidos de utilizar la fuerza aérea como herramienta de disuasión. Sin embargo, subrayan la necesidad de una estrategia a largo plazo que combine la presión sancionadora con canales diplomáticos, ya que cualquier solución sostenida deberá equilibrar la estabilidad regional con la prevención de nuevas alianzas militares entre Irán y sus aliados.
Fuente original: https://www.infobae.com/america/mundo/2026/03/02/en-vivo-israel-y-estados-unidos-atacan-ran/
Fuente: Tensión en Medio Oriente EN VIVO: Estados Unidos efectuó ataques aéreos en Irán con bombarderos B-1 para degradar el programa de misiles del régimen
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