En un giro drástico de la política exterior chilena, el gobierno del presidente José Antonio Kast ha confirmado este miércoles 25 de marzo de 2026 que Chile no promoverá ni apoyará la figura de Michelle Bachelet para suceder a António Guterres al frente de la ONU. La decisión marca el fin de la «tradición de Estado» que históricamente llevaba a los gobiernos chilenos a respaldar a sus exmandatarios en organismos internacionales, independientemente del color político.
Desarrollo de la noticia
La confirmación llegó a través de una nota diplomática enviada a la misión de Chile ante las Naciones Unidas en Nueva York. Según fuentes de la Cancillería, la orden directa de La Moneda busca desmarcarse de lo que el Ejecutivo denomina el «sesgo globalista» de la administración anterior y de la propia trayectoria de Bachelet como Alta Comisionada para los Derechos Humanos.
Los puntos clave de la ruptura diplomática son:
- Incompatibilidad de agendas: El Gobierno sostiene que las políticas de Bachelet en materia de migración y gobernanza global chocan con el plan de control fronterizo y soberanía económica de la actual administración.
- Cese de gestiones: Chile dejará de ejercer presión diplomática en el bloque regional (Hispanoamérica) para sumar votos a favor de la exmandataria.
- Búsqueda de alternativas: El Ejecutivo ha sugerido que podría apoyar a otras figuras regionales que defiendan una visión de «Naciones Unidas limitadas», centradas en la seguridad y no en la intervención de políticas internas.
Declaraciones y posturas
Desde el Palacio de La Moneda, la vocería de Gobierno fue enfática en señalar que el apoyo de un Estado es una facultad discrecional del Presidente de la República.
«No podemos patrocinar una candidatura que representa valores opuestos a los que los chilenos eligieron en las urnas. Chile debe ser representado por figuras que crean en la libertad individual y la soberanía de las naciones, no en burocracias transnacionales.» — Comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores (25 de marzo de 2026).
Por su parte, sectores de la oposición y la Fundación Horizonte Ciudadano (vinculada a Bachelet) calificaron la medida como una «miopía diplomática» que resta peso político a Chile en el escenario internacional, perdiendo la oportunidad de tener a una chilena en el cargo más alto de la diplomacia mundial.
Impacto y consecuencias
- Aislamiento en el bloque: La decisión podría tensionar las relaciones con países europeos y latinoamericanos que ya habían manifestado su simpatía por la candidatura de Bachelet como la primera mujer Secretaria General.
- Peso político de la candidata: Aunque un candidato a la ONU puede postularse sin el apoyo de su país de origen, históricamente es muy difícil lograr el consenso del Consejo de Seguridad sin el respaldo del Estado nacional.
- Polarización interna: La medida profundiza la brecha política en Chile, convirtiendo la política exterior en un nuevo eje de confrontación ideológica entre la derecha y la centro-izquierda.
Información adicional relevante
Este movimiento se suma a la reciente decisión del Gobierno de Kast de revisar la participación de Chile en diversos tratados internacionales y pactos migratorios. Mientras Bachelet sigue siendo una figura de enorme peso en los pasillos de Ginebra y Nueva York, el retiro del respaldo de su propio país supone un obstáculo simbólico y logístico significativo en su carrera hacia la Secretaría General, cuyas definiciones finales se esperan para el último trimestre de 2026.
Destacados
«Chile rompe la tradición diplomática de apoyar a sus exmandatarios en foros internacionales por motivos ideológicos.»
«El Gobierno de Kast califica la agenda de Bachelet como ‘globalista’ e incompatible con el mandato soberano de La Moneda.»
«La decisión deja la candidatura de la expresidenta en una posición de vulnerabilidad política ante el Consejo de Seguridad de la ONU.»
