El proceso de regularización extraordinaria de extranjeros, una medida que podría beneficiar a cerca de 500.000 personas que residían en España antes del 31 de diciembre de 2025, se encuentra en su fase final de tramitación. El Gobierno pactó este mecanismo (inicialmente impulsado por una Iniciativa Legislativa Popular con 700.000 firmas) para dotar de seguridad jurídica a quienes ya están integrados en el mercado laboral y social de forma irregular.
Sin embargo, la tramitación parlamentaria se ha convertido en un campo de batalla entre el bloque de la investidura y la oposición, centrando el debate en los requisitos de seguridad y el control de antecedentes.
Desarrollo de la noticia
Este martes 24 de marzo de 2026, el Gobierno ha ejercido su derecho de veto en la Mesa del Congreso para frenar dos enmiendas del Partido Popular introducidas durante el trámite en el Senado. Estas modificaciones pretendían endurecer drásticamente el acceso a los «papeles» mediante la exigencia de un certificado oficial de antecedentes penales expedido por el país de origen del solicitante, eliminando la validez de la «declaración responsable» o jurada que contempla el texto actual del Ejecutivo.
El veto se fundamenta en un informe de la Secretaría de Estado de Presupuestos que estima un impacto económico inasumible:
- Coste administrativo: La revisión y verificación de certificados oficiales de cientos de miles de solicitantes supondría un gasto adicional de 16,8 millones de euros.
- Argumento constitucional: Según el artículo 134.6 de la Constitución, el Gobierno puede oponerse a cualquier propuesta que implique un aumento de los créditos o una disminución de los ingresos presupuestarios.
Posturas y declaraciones
La decisión ha provocado un choque frontal entre las formaciones políticas. El PP acusa al Gobierno de crear un «coladero», mientras que los socios del Ejecutivo celebran que se haya frenado lo que consideran una narrativa «racista».
«Estamos maniatados frente a un Gobierno que actúa como una mafia. Quieren permitir una regularización masiva sin comprobar si los solicitantes tienen antecedentes policiales o penales.» — Ester Muñoz, Portavoz del PP en el Congreso.
«Celebramos que se impida que la asociación entre criminalidad e inmigración llegue a la cámara baja. Sabemos que no correlacionan, pero la derecha insiste para que cale el racismo.» — Míriam Nogueras, Portavoz de Junts.
Impacto y consecuencias
- Tramitación acelerada: Al eliminarse estas enmiendas mediante el veto, el texto original (más flexible) será el que se vote este jueves en el pleno del Congreso, garantizando que el proceso de solicitudes comience, como estaba previsto, a principios de abril de 2026.
- Conflicto institucional: El Partido Popular ha anunciado que recurrirá el veto ante la Mesa del Congreso y no descarta elevar el conflicto al Tribunal Constitucional, alegando que el Gobierno abusa de su facultad de veto presupuestario para evitar debates políticos incómodos.
- Seguridad jurídica: Para los migrantes, la caída de estas enmiendas supone un alivio burocrático, ya que obtener certificados oficiales de países en conflicto o con administraciones precarias era un obstáculo casi insalvable para muchos.
Información adicional relevante
El proceso de regularización estará abierto del 1 de abril al 30 de junio de 2026. Los solicitantes deberán acreditar una permanencia mínima de cinco meses en España (antes del cierre de 2025) y, aunque no se exigirá el certificado oficial en todos los casos de forma inicial, el Ministerio de Inclusión ha reiterado que el sistema cruzará datos con las bases de seguridad nacionales para garantizar que ningún individuo con causas pendientes en España obtenga la residencia.
Destacados
«El veto gubernamental se apoya en el artículo 134.6 de la Constitución para frenar cambios que supongan un gasto de 16,8 millones de euros.»
«El proceso de regularización extraordinaria comenzará el 1 de abril de 2026 y estará vigente hasta finales de junio.»
«El Partido Popular estudia llevar al Tribunal Constitucional lo que considera un uso abusivo del veto presupuestario por parte de Moncloa.»
