El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reforzado su postura de crítica jubilosa y cautelosa ante el reciente ataque de EE. UU. e Israel contra Irán, apelando a la necesidad de un orden internacional estable y a la urgencia de desescalada.
El funcionario español utilizó su cuenta de X para declarar que la acción militar unilateral de los dos estados “contribuye a un orden internacional más incierto y hostil”, añadiendo que “exigimos la desescalada inmediata y el pleno respeto del derecho internacional”. Sánchez no se limitó a condenar a EE. UU. e Israel; también censuró las actividades del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria, resaltando el riesgo de una guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio.
A la par, el portavoz del Ministerio de Exteriores, José Manuel Albares, coincidió en la demanda de “respeto al derecho internacional” y de una vía de diálogo que lleve a la paz y la estabilidad. Albares anunció que la política española en Teherán ordena la evacuación de sus 158 empleados país, poniendo al Ministerio en contacto con los ciudadanos que puedan requerir salida.
En contraste, la Unión Europea describió los acontecimientos como «peligrosos» y «preocupantes», pero conservó su postura de silencio frente a una condena directa de los agresores. La UE, según Bruselas, está explorando «vías diplomáticas» con socios árabes y manteniendo su enfoque en el programa de misiles de Teherán como una amenaza global, sin un discurso crítico hacia EE. UU. e Israel.
En resumen, mientras España muestra una postura más contundente contra la acción militar unilateral, la UE opta por un tono más conservador, resaltando la diplomacia a costa del silencio frente a la crítica. Este contraste refleja las distintas líneas de política exterior de la comunidad española y el bloque europeo frente a los recientes crisis en Oriente Medio.
Fuente original: Sánchez condena el ataque de Israel y Estados Unidos mientras la Unión Europea evita hacerlo
