Un blindaje histórico en las urnas
La polémica ha estallado tras la asamblea extraordinaria celebrada este domingo 22 de marzo de 2026 en la Ermita de la Sangre. Los miembros de la Cofradía de la Purísima Sangre, una entidad con más de 500 años de historia, rechazaron por tercera vez en democracia modificar sus estatutos para permitir que las mujeres sean cofrades de pleno derecho.
El resultado de la votación fue inapelable: 267 votos en contra de la inclusión frente a 114 a favor. A pesar de la presión social y el relevo generacional, el sector inmovilista de la hermandad —compuesta por unos 1.700 hombres— ha vuelto a ampararse en la «tradición» para impedir que las mujeres vistan la vesta y el capirote en las procesiones.
La contundente respuesta del Gobierno
La reacción del Ejecutivo central no se ha hecho esperar. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha asegurado a través de sus canales oficiales que su departamento «va a actuar» de forma inmediata. La tesis del Gobierno es clara: las cofradías, aunque sean entidades privadas de carácter religioso, gestionan actos públicos y proyecciones de interés general que deben respetar la igualdad constitucional.
- Advertencia ministerial: «Las cofradías no están al margen de la Constitución. La Semana Santa también tiene que ser igualitaria», sentenció Redondo este lunes.
- Acciones legales: El colectivo Semana Santa Inclusiva ya estudia elevar el caso a los tribunales, apoyándose en la reciente jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre casos similares en otras regiones de España.
«Se ha perdido una oportunidad histórica de cambiar las cosas desde dentro. Es increíble que en 2026 sigamos chocando contra el muro de ‘siempre se ha hecho así’». — Blanca Ribelles, portavoz de la Asamblea Semana Santa Inclusiva
En riesgo el título de Interés Turístico Nacional
Más allá de la batalla legal por los derechos civiles, la decisión de la cofradía pone en serio peligro el prestigio institucional de la celebración. El Ministerio de Industria y Turismo ya mantenía abierto un expediente para evaluar si la Semana Santa de Sagunto incurre en una «pérdida sobrevenida» de los requisitos para ostentar el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional, otorgado en 2004.
La normativa vigente exige que los festejos que ostentan esta distinción garanticen la ausencia de discriminación. Con el «no» rotundo de los cofrades, el Gobierno cuenta ahora con «indicios suficientes» para revocar este reconocimiento honorífico, lo que supondría un duro golpe económico y promocional para la localidad valenciana.
«Las cofradías no están al margen de la Constitución y tienen que respetar la igualdad constitucionalmente reconocida. Vamos a actuar». — Ana Redondo, Ministra de Igualdad
Contexto de una exclusión centenaria
En Sagunto, las mujeres han desempeñado históricamente roles secundarios: limpieza de altares, venta de lotería o preparación de los trajes de los varones. Sin embargo, tienen prohibido participar en los actos centrales de la Pasión. Este es el tercer intento fallido de reforma tras los sufragios de 1999 y 2022. Paradójicamente, el apoyo a la inclusión ha disminuido en esta última votación, lo que refleja una polarización creciente dentro de la institución religiosa.
