La ruta de los 21 días: Uniendo Lagos y Ciudad Ho Chi Minh
El itinerario, que ha vuelto a ser plenamente operativo tras la reapertura de fronteras y la estabilización de corredores logísticos en Asia Central, permite a los viajeros partir de Lagos (Portugal) y alcanzar Ciudad Ho Chi Minh (Vietnam) en un periplo que atraviesa 12 países.
Aunque técnicamente no existe un único billete para todo el trayecto, la coordinación entre las redes de alta velocidad europeas y los ferrocarriles transcontinentales asiáticos permite completar la travesía en unos 21 a 24 días, dependiendo de las escalas y los tiempos de visado.
Las etapas clave del «Gigante de Hierro»
El viaje se divide en grandes bloques que muestran la evolución tecnológica y paisajística de dos continentes:
- El inicio europeo: De Lagos a París y Varsovia. Cruza la Península Ibérica y el corazón de Europa en trenes de alta velocidad (AVE, TGV y EuroCity).
- El corredor de Asia Central: Tras dejar atrás Polonia, el tren se interna en las estepas, cruzando Bielorrusia y Rusia, o tomando la ruta alternativa por el Cáucaso y Kazajistán hacia China.
- La red china: Desde Pekín, el viajero utiliza la modernísima red de alta velocidad china para descender hacia el sur, conectando con las nuevas líneas internacionales.
- El tramo final: La llegada a Vietnam a través de la conexión Hanói-Saigón, el legendario «Expreso de la Reunificación».
Desafíos logísticos: No todo es «vía libre»
Cruzar medio mundo sobre raíles implica enfrentarse a obstáculos que el avión ignora por completo:
- El cambio de ancho de vía: En las fronteras entre Polonia y Bielorrusia, o entre China y Vietnam, los trenes deben detenerse para cambiar los bogies (las ruedas) o los pasajeros deben trasbordar debido a que las vías tienen diferentes anchos.
- Burocracia de fronteras: A pesar de la fluidez ferroviaria, el viajero necesita gestionar visados para países como Rusia, China y Vietnam con antelación, lo que convierte la planificación en un ejercicio de precisión.
- Sostenibilidad: Este viaje emite aproximadamente un 90% menos de $CO_2$ que el trayecto equivalente en avión, convirtiéndose en la opción preferida para el turismo consciente y el movimiento Slow Travel.
«No es solo un medio de transporte, es una experiencia cinematográfica donde ves cambiar el clima, la arquitectura y los rostros de la humanidad a través de una ventanilla».
— Guía de viajes transcontinentales 2026
¿Cuánto cuesta cruzar el mundo en tren?
El presupuesto para esta odisea varía significativamente según la clase elegida. En 2026, el coste total de los billetes oscila entre los 1.200 euros (en clase turista y utilizando trenes regionales en algunos tramos) y los 4.500 euros si se opta por coches cama de gran clase y servicios de lujo como el Orient Express o el Zarengold en sus respectivas etapas.
A este precio hay que sumar los gastos de manutención y pernoctación en las ciudades de escala obligatoria, como Moscú, Astaná o Pekín, lo que eleva el viaje a la categoría de «aventura de una vez en la vida».