El «caiga quien caiga» de un expresidente cercado
El escenario político boliviano ha dado un vuelco este 23 de marzo de 2026. Tras la captura y posterior expulsión a Estados Unidos del narcotraficante Sebastián Marset el pasado 13 de marzo, las investigaciones han salpicado a las más altas esferas del poder. Luis Arce, quien actualmente cumple prisión preventiva, ha utilizado a su equipo legal para enviar un mensaje contundente: «Que nos investiguen, pero a todos».
A través de su abogado, Fernando Rivadeneira, el exmandatario deslindo cualquier responsabilidad directa en la protección del capo uruguayo, aunque admitió que «ciertos funcionarios» de su gestión pudieron haber colaborado con la red criminal. El pronunciamiento busca frenar lo que Arce considera una «persecución selectiva» por parte del actual gobierno de Rodrigo Paz.
El origen de los documentos: El foco sobre el gobierno de Morales
El punto de mayor fricción radica en la cronología de la estancia de Marset en Bolivia. Según la defensa de Arce, la red de protección no nació en su sexenio, sino mucho antes.
- Cédula de 2019: Se han revelado datos que apuntan a que Marset obtuvo una cédula de identidad con un certificado de nacimiento falso en abril de 2019, durante el último mandato de Evo Morales.
- Movilidad internacional: Con dichos documentos, el narcotraficante habría logrado entrar y salir del país e incluso movilizarse por la región bajo una identidad boliviana falsa antes de su mediática fuga en 2023.
«El exmandatario solicita que se haga una investigación prolija, caiga quien caiga, y que no solo se investigue a su gobierno, sino también al de Evo Morales». — Fernando Rivadeneira, abogado de Luis Arce
Reacciones: Morales denuncia un intento de vinculación
Por su parte, Evo Morales ha reaccionado con virulencia desde sus redes sociales. El líder cocalero afirmó este lunes que el actual gobierno de Rodrigo Paz está intentando «vincularlo a cualquier precio» con Marset para inhabilitarlo políticamente. Morales cuestionó por qué las autoridades actuales «no veían nada» mientras Marset residía en Santa Cruz, a pesar de las alertas enviadas por Paraguay y Uruguay.
Mientras tanto, otros líderes de la oposición, como Jorge «Tuto» Quiroga, han exigido el desmantelamiento total de las estructuras estatales —incluyendo jueces, fiscales y policías— que permitieron a Marset operar con impunidad, calificando el cruce de acusaciones entre Arce y Morales como un «espectáculo de encubrimiento mutuo».
«Es penoso ver las denuncias de que nuestra Policía le está robando a un narco. Hay que desmantelar toda la red de encubrimiento». — Jorge Tuto Quiroga, expresidente de Bolivia
Avances de la Fiscalía y nuevas detenciones
Mientras los exmandatarios se enfrentan dialécticamente, la Fiscalía de Bolivia ha abierto tres nuevos procesos penales vinculados a la red de legitimación de ganancias ilícitas de Marset. En las últimas 48 horas:
- Capturas en Santa Cruz: Han caído siete ciudadanos extranjeros que formaban parte del brazo de seguridad del uruguayo.
- Entorno familiar: Marcelo Arce, hijo del expresidente, ha sido ingresado en el penal de Palmasola tras un intento fallido de fuga, bajo cargos relacionados con el entorno financiero de la red criminal.
- Bienes incautados: La Policía ha hallado pasadizos secretos en mansiones de lujo vinculadas a Marset y ha confiscado una flota de vehículos de alta gama.
