- Desde la caída del Shah de Persia en 1979 hasta la era digital, la relación entre Irán y Estados Unidos se ha caracterizado por altibajos que van de la diplomacia al conflicto. El punto de inflexión fue el asalto a la embajada estadounidense en Teherán el 4 de noviembre de 1979, cuando estudiantes islámicos tomaron 52 diplomáticos y empleados como rehenes durante 444 días. La liberación de los prisioneros el 20 de enero de 1981 marcó apenas el principio de una era de sanciones y hostilidad.
- Tras la liberación de los rehenes, Washington rompió formalmente las relaciones diplomáticas y estableció un embargo comercial en abril de 1980. Un hito adicional llegó el 30 de abril de 1995, cuando el presidente Bill Clinton declaró a Irán un “país que apoya el terrorismo” y promulgó un embargo económico total, seguido de sanciones dirigidas a la industria petrolera y gasífera del país. La política se intensificó en 2002 bajo George W. Bush, que categorizó a Irán como parte del “eje del mal”, y en 2019 el Departamento de Estado incluyó al Ejército Revolucionario de la Guardia de la Revolución como organización terrorista extranjera.
- La cuestión nuclear ha sido el catalizador de la mayor parte de la tensión reciente. Tras varios descubrimientos de instalaciones nucleares clandestinas en los años 2000, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reportó en 2011 que Irán había desarrollado un programa estructurado para un “artefacto nuclear explosivo”. En 2015, bajo la presión de seis potencias mundiales, Irán y los Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para suspender el programa a cambio de una relajación de las sanciones, el cual fue ratificado por la ONU. La retirada unilateral del acuerdo por parte de Donald Trump en mayo de 2018 provocó la imposición de sanciones adicionales y una marcada incapacidad del tratado para surtir sus objetivos.
- La violencia se intensificó en marzo de 2025 cuando Irán lanzó misiles contra bases estadounidenses en Irak tras la muerte del general Qasem Soleimani en un bombardeo estadounidense. La respuesta de Estados Unidos incluyó bombardeos de tres centros nucleares iraníes el 21 de junio de 2025, supuestamente “aniquilando” el programa nuclear, aunque el alcance real de los daños sigue siendo incierto. En febrero de 2026, la campaña de operaciones conjuntas con Israel, celebrada después de varias explosiones en Teherán, provocó un nuevo nivel de tensión entre ambas potencias. Mayor inquietud surgió al observar que Washington desplegó una fuerza aérea y naval significativa en el Golfo, junto con el portaaviones Gerald Ford en el Mediterráneo.
- En la coyuntura actual, las conversaciones indirectas mediadas por Omán giran en torno a un pacto que extienda los límites de las capacidades balísticas iraníes, algo que el régimen de Teherán se muestra reticente a aceptar. A la vez, el gobierno estadounidense, liderado por el nuevo presidente, intenta unir a los aliados de la OTAN en un frente multilateral para minimizar los riesgos de una escalada militar. La solución a esta compleja trama dependerá de la habilidad diplomática de ambas naciones y de la madurez de los actores regionales.
Fuente original: Medio siglo de tensas relaciones entre Irán y Estados Unidos