Jair Bolsonaro, de 71 años, se encuentra cumpliendo una condena de 27 años y tres meses de prisión desde noviembre de 2025 por su implicación en la trama golpista que buscaba anular los resultados electorales de 2022. Tras haber sido recluido en el centro penitenciario conocido como «Papudinha», su estado de salud sufrió un deterioro significativo el pasado 13 de marzo, lo que obligó a su traslado de urgencia a la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital DF Star en Brasilia.
Desarrollo de la noticia
Este martes 24 de marzo de 2026, el magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, dictó un mandato de soltura que permite al exmandatario pasar al régimen de prisión domiciliaria temporal. La medida tendrá una vigencia inicial de 90 días, que comenzarán a contarse a partir del momento en que reciba el alta hospitalaria definitiva.
La decisión judicial se basa en razones estrictamente humanitarias. Según los informes médicos, Bolsonaro padece una bronconeumonía bacteriana bilateral y complicaciones renales, afecciones que se vinculan a las secuelas del apuñalamiento que sufrió en 2018. El juez argumentó que el entorno doméstico es el más adecuado para su recuperación debido a la fragilidad de su sistema inmunológico.
El beneficio incluye restricciones severas:
- Monitoreo electrónico: Bolsonaro deberá portar obligatoriamente una tobillera electrónica.
- Incomunicación digital: Tiene prohibido el uso de teléfonos móviles y el acceso a redes sociales, ya sea de forma directa o a través de terceros.
- Restricción de visitas: Solo podrá recibir a sus hijos, cónyuge, médicos y abogados.
- Perímetro de seguridad: Se prohíbe cualquier tipo de manifestación o acampada en un radio de un kilómetro de su residencia.
Declaraciones oficiales
El giro en la postura de la justicia se produjo tras un informe favorable del Procurador General de la República, Paulo Gonet, quien por primera vez respaldó la petición de la defensa alegando la necesidad de cuidados constantes.
«La concesión de prisión domiciliaria humanitaria temporal es la indicación más razoable para la plena recuperación del custodiado.» — Alexandre de Moraes, Magistrado del STF.
Por su parte, la ex primera dama, Michelle Bolsonaro, celebró la noticia en sus redes sociales con un breve mensaje de agradecimiento, mientras que el senador Flávio Bolsonaro cuestionó la temporalidad de la medida, señalando que «no tiene sentido que regrese al lugar donde su salud empeoró una vez se recupere».
Impacto y consecuencias
La salida de Bolsonaro de prisión ocurre en un momento político de alta sensibilidad, a menos de siete meses de las elecciones presidenciales de octubre de 2026. Aunque el expresidente está inhabilitado políticamente, su hijo mayor, Flávio Bolsonaro, lidera las encuestas de oposición en un empate técnico con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El retorno de Bolsonaro a su casa bajo estricta vigilancia policial busca evitar que su residencia se convierta en un centro de operaciones políticas, algo que el juez Moraes ha enfatizado al prohibir declaraciones públicas y grabaciones de video.
Información adicional relevante
Este es el primer pedido de prisión domiciliaria aceptado por el STF tras múltiples negativas previas. En marzo de 2026, la corte había rechazado una solicitud similar citando un incidente previo en el que Bolsonaro habría intentado manipular su dispositivo de geolocalización. La gravedad del cuadro respiratorio actual y el riesgo de sepsis fueron, en última instancia, los factores determinantes para el cambio de criterio judicial.
Destacados
«El plazo de 90 días será reevaluado mediante una nueva pericia médica para determinar si Bolsonaro regresa a la cárcel o extiende su estancia en casa.»
«El expresidente tiene prohibido realizar grabaciones de audio o video y no puede conceder entrevistas durante su recuperación.»
«La Policía Militar mantendrá un cerco de seguridad permanente en el domicilio para evitar fugas y aglomeraciones de simpatizantes.»
