La «economía de guerra» se impone en el Consejo de Ministros
Tras el anuncio de ayer sobre la congelación de los Presupuestos Generales de 2026, el Gobierno ha pasado a la ofensiva legislativa mediante un Real Decreto-ley de urgencia. Con el petróleo rozando los 110 dólares y el depósito de diésel superando los 100 euros, el Ejecutivo se ha visto forzado a recuperar el «escudo social» para evitar un estallido de los precios que lastre el consumo interno y la competitividad industrial.
Esta batería de medidas supone una rectificación en la hoja de ruta de consolidación fiscal que se había pactado con Bruselas, priorizando ahora la estabilidad social ante la incertidumbre en Oriente Próximo.
Las claves del nuevo paquete de medidas
El plan de choque, presentado este viernes 20 de marzo de 2026, se articula en tres ejes fundamentales para aliviar el bolsillo de los ciudadanos y las empresas:
1. Rebaja fiscal en energía y combustibles
- IVA de la Luz: Tras haber regresado al tipo general, el IVA de la electricidad vuelve a situarse en el 10% de forma excepcional para todos los consumidores con potencia contratada hasta 10 kW.
- IVA de Gasolinas y Gasóleo: La gran novedad es la aplicación del tipo reducido del 10% a los carburantes (antes al 21%). Esta medida busca compensar el encarecimiento del crudo en los mercados internacionales sin recurrir a la subvención directa de los 20 céntimos, que resultó más costosa para las arcas públicas en el pasado.
2. Recuperación del Escudo Social
- Prohibición de cortes de suministros: Se reinstaura la imposibilidad de cortar la luz, el agua o el gas a los consumidores vulnerables por impago mientras dure la situación de emergencia internacional.
- Bono Social Eléctrico: Se amplían los descuentos del bono social (hasta el 65% para vulnerables y 80% para vulnerables severos) y se flexibilizan los criterios de renta para acceder a él.
3. Ayudas al transporte y logística
- Transporte profesional: Se habilitan ayudas directas para transportistas y agricultores para mitigar el impacto del gasóleo profesional, evitando así que el sobrecoste se traslade íntegramente a la cesta de la compra.
«No vamos a permitir que la inestabilidad en el Golfo la paguen las familias trabajadoras. Este Gobierno utilizará todos los recursos del Estado para blindar nuestra economía frente a factores externos». — Declaraciones de Presidencia.
Impacto económico y fiscal
La medida tiene una doble lectura. Por un lado, se espera que la bajada del IVA reste aproximadamente 0,5 puntos a la inflación general en el próximo mes, dando un respiro al IPC. Por otro, supone una merma de ingresos para el Estado que el Ministerio de Hacienda espera compensar con el aumento de la recaudación por el propio encarecimiento de los precios y los impuestos extraordinarios a las energéticas y la banca, que se mantienen vigentes.
«La prioridad hoy no es el déficit, es la paz social y la supervivencia del tejido productivo ante un escenario de precios energéticos desbocados».
